- … por… por qué…?- Yo que se jefe… a ver… Pongamos la cara, por ejemplo. Todos los días usted ve la misma cara en el espejo ¿no es cierto? Por la mañana al levantarse, en el baño, después de la primera meada. Al volver del banco, en el escaparate de la esquina. Por la noche, en el retrovisor del coche, antes de irse de putas...
No la ve cambiar, maldita sea, pero lo hace.
Luego un día va, se tropieza con una foto antigua y ve la diferencia. Han aparecido arrugas en la frente. Tiene más entradas. Ha ganado peso… una putada.
Pues a mí me ha ocurrido algo parecido. Yo juraría que siempre le he odiado igual. Pero hoy vengo tan tranquilo al baño, me tropiezo con usted, y joder jefe… mírese. Se está muriendo, ahí en el suelo…
Una putada.
2 comentarios:
Me encantan tus escritos, este me ha impresionado de verdad :)
Publicar un comentario