- Se fue la luz.
- Pero ¿qué fue ese ruido?
(- ¡Mamá!!...¡mamá!!!!)
- Ni idea, voy a por la linterna.
- Vale, yo voy junto a los niños.
...
- Joder... sin pilas. Pero qué oscuro está todo, la virgen. Lidia ¡esta linterna no tiene pilas!
- ¡Cómo que no! Voy junto a papá ¿vale?, no tengáis miedo que vuelvo ahora.
...
- Pero...pero si son pilas nuevas...
- Voy a abrir la ventana... ¡Joder, fuera no se ve nada!
- ¿Tú escuchas esos gritos?
- Si, suenan cerca...voy a llamar a...
- Ya probé antes, no hay línea.
- Debería haber cerillas en el segundo cajón.
- Espera...creo que...las tengo.
(- ¡Mamá!...¡mamá!...)
- Enciende una, venga, que los niños están llorando.
-...Lidia...
- Apura cariño, prueba otra.
- Li....Lidia...
- Qué.
- ...creo que la cerilla está encendida...
Ruido
La extinción de los cisnes
He encontrado otro túnel a las afueras de la ciudad, cerca de la playa. Éste es algo distinto. En el umbral de su entrada, siempre se reune una jauría de cisnes excitados. De vez en cuando, uno de entre la multitud, se atreve a adentrarse, mientras los demás comienzan a gritar desesperados. Cuando esto ocurre, al otro lado del túnel aparece una persona observando sus propias manos, fascinada. Acto seguido, el sujeto suele dar palmadas, chasquear los dedos, algunos incluso cuentan cosas con las manos pero todos, siempre sonriendo. En general esta danza finaliza con una mirada fortuita al horizonte, tras la que todos se adentran en el mar y nadan con decisión hasta que sus brazos se agotan y se hunden.100 años sin Respuesta
-¿Atacaremos mañana, padre?-Aun no lo he decidido.
-Parece pensativo.
-Primero ganarás la batalla y luego la lucharás. Estoy dando el primer paso, hijo.
-Usted nunca ha perdido una guerra, padre.
-He perdido muchos hombres buenos en cada victoria. Con ellos podríamos haber construido una nueva nación y una nación es lo que intentaremos conquistar en esta nueva guerra. He de pensar más hijo. He de encontrar una respuesta.
-Usted hallará el modo, padre.
-Saldré a meditar.
Cariño, ¿en dónde vivíamos?
-Ya estoy y no te rías, que bastante ridículo me siento ya...
-Bien, ya te veo tontorrón. Date la vuelta. Así. Es el edificio que tienes enfrente. La puerta 23. Piso Y@32.
-De acuerdo, voy para ahí.
-Ten cuidado. Te quiero.
...
-¡Cariño, me escuchas?!, me equivoqué!!! no! no entres en ese piso!
-Ya es tarde. Me han asignado otra familia. Te quiero... adios.
-Bien, ya te veo tontorrón. Date la vuelta. Así. Es el edificio que tienes enfrente. La puerta 23. Piso Y@32.
-De acuerdo, voy para ahí.
-Ten cuidado. Te quiero.
...
-¡Cariño, me escuchas?!, me equivoqué!!! no! no entres en ese piso!
-Ya es tarde. Me han asignado otra familia. Te quiero... adios.
