Erizo, el miedo y Castaña

Tengo mucho miedo. Ya no lo aguanto más. Juan me pega todos los días al salir del colegio. No sé por qué lo hace. Ni siquiera soy el listo de la clase. No me interesa. Yo solo quiero que me dejen en paz. Pero Juan la ha tomado conmigo.

Es un niño muy grande y fuerte, pero tiene cara como de bebé, y no es muy listo. Es nuevo en la escuela y desde que empezó el curso, cuando vuelvo a casa del colegio, me sigue y me pega. Y no es solo lo que duele, también el miedo que me da. Se vuelve como loco. Respira muy raro y no para de gritar. Y al acabar se me queda mirando y llora como en silencio. Me da mucho miedo. Mierda. Yo solo quiero que me dejen en paz.

Pero hoy no pasará. Hoy voy por el tunel del norte. Nadie viene por aquí nunca. Nadie se atreve. Está lleno de drogadictos. Hay jeringuillas por el suelo. Da mucho miedo. Pero Juan me da más miedo. Además, hoy llevo un cuchillo. Lo cogí en casa, de la cocina. Si algún drogadicto me intenta hacer algo se lo clavaré. Nadie echará de menos a un drogadicto.

Noto como un calambre en la barriga. Le oigo respirar detrás. Es Juan. Mierda. Me doy la vuelta. Está apretando los puños y respira muy fuerte. Pero no me está mirando a mí. Me giro hacia donde mira y veo cómo se acerca un tipo delgaducho, sucio, pálido. Está como encorvado y tiene los brazos y las piernas demasiado largos. Lleva capucha y tiene una cicatriz muy grande en la cara. Es un drogadicto.

Saca una jeringuilla y me apunta. Creo que voy a llorar. Juan respira más fuerte que nunca. O no, no sé, es que yo también respiro muy fuerte. ¡El cuchillo! Busco rápido en el bolsillo y lo saco. Me tiemblan las manos. El drogadicto está más cerca, pero no le he visto ni andar.

Tengo el cuchillo en la mano. Mierda. No sé qué hacer con él. Mientras, el drogadicto me está hablando. Mueve la cabeza como si le flotara sobre el cuerpo. No sé lo que dice. Vuelvo a notar otro calambre en la barriga. Pero ahora no es miedo.

Me acerco a Juan y le agarro el puño. Le doy un golpe en los nudillos y lo abre. Coloco el cuchillo en su mano y se la cierro. Me aparto. Juan grita, el drogadicto lo intenta. Ha terminado.

Juan me mira llorando, como siempre. Pero yo ya no tengo miedo. Alargo mi mano y me da el cuchillo. Le miro fijamente y sonrío. Se lo ha ganado. Ya no llora. Ahora está tranquilo.

Le hago un gesto con la cabeza.

- Nos vamos.

(Inspirado en Master Blaster)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

[url=http://www.thecasino.co.il/sp/poker-en-linea-spanish.htm]free casino[/url] , [url=http://www.casinoonlinebrazil.com/jogos-de-cassino]blackjack online[/url] , [url=http://www.onlinecasinorussian.com/blackjack]roulette online[/url]. [url=http://www.ttittancasino.com/]Online Roulette Spiele[/url].

Anónimo dijo...

Uhhh... comentaristas spam... mola. Voy a visitar todas sus webs, porque lo merecen. Haz una nueva entrada tú primero y luego yo. Y tal y cual.

Anónimo dijo...

We [url=http://www.onlinebaccarat.gd]casino bonus[/url] be suffering with a rotund library of unqualifiedly free casino games for you to challenge sensibly here in your browser. Whether you appetite to procedure a provender recreation master plan or even-handed sample out a some modern slots before playing for genuine in clover, we procure you covered. These are the claim uniform games that you can with at real online casinos and you can part of them all quest of free.