He encontrado otro túnel a las afueras de la ciudad, cerca de la playa. Éste es algo distinto. En el umbral de su entrada, siempre se reune una jauría de cisnes excitados. De vez en cuando, uno de entre la multitud, se atreve a adentrarse, mientras los demás comienzan a gritar desesperados. Cuando esto ocurre, al otro lado del túnel aparece una persona observando sus propias manos, fascinada. Acto seguido, el sujeto suele dar palmadas, chasquear los dedos, algunos incluso cuentan cosas con las manos pero todos, siempre sonriendo. En general esta danza finaliza con una mirada fortuita al horizonte, tras la que todos se adentran en el mar y nadan con decisión hasta que sus brazos se agotan y se hunden.La extinción de los cisnes
He encontrado otro túnel a las afueras de la ciudad, cerca de la playa. Éste es algo distinto. En el umbral de su entrada, siempre se reune una jauría de cisnes excitados. De vez en cuando, uno de entre la multitud, se atreve a adentrarse, mientras los demás comienzan a gritar desesperados. Cuando esto ocurre, al otro lado del túnel aparece una persona observando sus propias manos, fascinada. Acto seguido, el sujeto suele dar palmadas, chasquear los dedos, algunos incluso cuentan cosas con las manos pero todos, siempre sonriendo. En general esta danza finaliza con una mirada fortuita al horizonte, tras la que todos se adentran en el mar y nadan con decisión hasta que sus brazos se agotan y se hunden.
1 comentario:
Me gustaba más el otro diseño de cabecero (aunque este mantiene la calidad), esta última entrada está chula. Milo
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